¿Y acaso es posible escapar de una sensación tan reconfortante?
¿Es viable extirpar algo que de una forma tan intensa siento parte de mí?
Ahh... no lo sé.
I'M THINK I'M DUMB
viernes 20 de noviembre de 2009
martes 17 de noviembre de 2009
Por una sola vez no hablaré de mí.
Apenas empecé a leer el libro: "Humanidad e inhumanidad. Una historia moral del siglo XX" de Jonathan Glover, para mi asignatura Psicología Política.
Hay cosas que sabemos, pero cerramos los ojos. No sé si quiero abrirlo.
Me avergüenzo
cada día de la semana
de toda la raza humana.
"Ningún animal podría ser tan hábil, tan artísticamente cruel".
Apenas empecé a leer el libro: "Humanidad e inhumanidad. Una historia moral del siglo XX" de Jonathan Glover, para mi asignatura Psicología Política.
Hay cosas que sabemos, pero cerramos los ojos. No sé si quiero abrirlo.
Me avergüenzo
cada día de la semana
de toda la raza humana.
"Ningún animal podría ser tan hábil, tan artísticamente cruel".
lunes 16 de noviembre de 2009
1) Comida, cuerpo, peso.
Sí, de esto ya he hablado. Me gustaría escribir y cumplir realmente el que nunca voy a volver a hablar de ello. Le digo: no quiero hablar. No me dejes hablar. Cuando ponga una mala cara y sepas que es por la comida o por el espejo no preguntes. Tema tabú. Ayúdame. Es mentira.
2) Voy a cambiar de tema porque después llegó la angustia. No sólo motivada por el tema precedente. Simplemente estábamos tumbados en la cama y él me besaba el pecho. Y de repente quise llorar. Me vi a mí misma, en ese mismo lugar, mañana, sola, esta noche, sola, y así durante el resto del curso. Y no me sentí capaz de soportarlo.
Hay tantos, tantos días en los que creo que no puedo más... ¿Cuánto tiempo más?
Jodida responsabilidad, sabes? Porque cogería las maletas (no, ni siquiera eso, esta mochila es suficiente) y diría adiós.
Adiós a esta puta mierda de ciudad llamada Madrid donde las distancias son enormes, donde hace demasiado frío o demasiado calor, donde todo es carísimo.
Ojalá pudiera, y sin embargo me ata el contrato de un piso del que sólo quiero irme y que sólo me da disgutos, una carrera a la que no quiero dedicarme y un sentimiento de responsabilidad que no me cabe en el pecho. Que produciría una culpabilidad inabarcable si me fuera de aquí.
Sí, de esto ya he hablado. Me gustaría escribir y cumplir realmente el que nunca voy a volver a hablar de ello. Le digo: no quiero hablar. No me dejes hablar. Cuando ponga una mala cara y sepas que es por la comida o por el espejo no preguntes. Tema tabú. Ayúdame. Es mentira.
2) Voy a cambiar de tema porque después llegó la angustia. No sólo motivada por el tema precedente. Simplemente estábamos tumbados en la cama y él me besaba el pecho. Y de repente quise llorar. Me vi a mí misma, en ese mismo lugar, mañana, sola, esta noche, sola, y así durante el resto del curso. Y no me sentí capaz de soportarlo.
Hay tantos, tantos días en los que creo que no puedo más... ¿Cuánto tiempo más?
Jodida responsabilidad, sabes? Porque cogería las maletas (no, ni siquiera eso, esta mochila es suficiente) y diría adiós.
Adiós a esta puta mierda de ciudad llamada Madrid donde las distancias son enormes, donde hace demasiado frío o demasiado calor, donde todo es carísimo.
Ojalá pudiera, y sin embargo me ata el contrato de un piso del que sólo quiero irme y que sólo me da disgutos, una carrera a la que no quiero dedicarme y un sentimiento de responsabilidad que no me cabe en el pecho. Que produciría una culpabilidad inabarcable si me fuera de aquí.
miércoles 11 de noviembre de 2009
Asolutamente superior a mí.
Lo único que realmente me importa.
Lo único que me hace sentir realmente bien.
Y sin embargo, sigo engordando.
Lo único que realmente me importa.
Lo único que me hace sentir realmente bien.
Y sin embargo, sigo engordando.
lunes 9 de noviembre de 2009
En realidad lo que me planteo es por qué siempre tenemos que hacer cosas que no queremos hacer.
Sí, en parte hablo de ir a trabajar.
También pienso en que un día tuve la opción de elegir un millón de vías de escape. Siempre elijo la que me producirá mayor satisfacción en menor plazo de tiempo.
No creo que haya ni un solo jodido ser humano que no funcione de la misma manera.
Pero ahora ya no tengo nada que hacer. Sobrellevarlo con paciencia.
Pero el pánico la puede, la golpea y la desborda.
No puedo dejar de mirarlo y darme cuenta de que un día desaparecerá, dejando en mis entrañas el dolor. Por una sola puta vez yo no siento nada que no debería. Por una sola puta vez mi conducta es apropiada.
Pero ah, ¿y si la suya no?
En este juego sucio al que nos dedicamos, lleno de engaños y réncor.
Y sé que es así porque lo fue siempre, -porque nadie se masturba pensando en su pareja-, pero no puedo aceptarlo porque es como un puñetazo en el estómago.
Sí, en parte hablo de ir a trabajar.
También pienso en que un día tuve la opción de elegir un millón de vías de escape. Siempre elijo la que me producirá mayor satisfacción en menor plazo de tiempo.
No creo que haya ni un solo jodido ser humano que no funcione de la misma manera.
Pero ahora ya no tengo nada que hacer. Sobrellevarlo con paciencia.
Pero el pánico la puede, la golpea y la desborda.
No puedo dejar de mirarlo y darme cuenta de que un día desaparecerá, dejando en mis entrañas el dolor. Por una sola puta vez yo no siento nada que no debería. Por una sola puta vez mi conducta es apropiada.
Pero ah, ¿y si la suya no?
En este juego sucio al que nos dedicamos, lleno de engaños y réncor.
Y sé que es así porque lo fue siempre, -porque nadie se masturba pensando en su pareja-, pero no puedo aceptarlo porque es como un puñetazo en el estómago.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)